Fogar de Breogán
En "El progreso" de Lugo se propone una encuesta sobre si debe ser obligatorio que los niños aprendan en el colegio el himno gallego. Vamos por partes: en primer lugar, no sé si es bueno que en el colegio se enseñen precisamente ese tipo de cosas. Pero no me parece mal que los críos se aprendan de memoria un poema tan bello como "Queixumes dos pinos" , convertido en el himno más hermoso y vibrante que conozco, en dura competencia con "La marsellesa". Servidora, que se sabe no sólo el himno, sino también la segunda estrofa del poema (esa que empieza con "os bos e xenerosos", y sospecho que el bueno de Pondal no se refería a los talibanciños que pretenden enarbolar en solitario la bandera de la cultura gallega) encuentra bastante triste que en los actos públicos en los que se canta el himno la mayoría del personal se limite a tararear la música hasta que llega el momento del "fogar de Breogán", que, eso sí, aullan todos. Así que no estaría de más que los críos supiesen cantar el himno entero.
Lo de obligar me chirría un poco más, aunque no sé por qué. A mí me obligaron a aprenderme la tabla periódica de los elementos y todas las declinaciones del latín, y aquí estoy tan contenta. Lo que pasa es que lo de "obligar a aprender el himno gallego" me suena muy antiguo, muy franquista y muy cutre. Vamos, que parece un epígrafe de la bonita asignatura de "formación del espíritu nacional". Me imagino a un pequeño batallón del fascio enxebre pasando por los colegios en plan Ustaci, sacando a un niño a la palestra y diciéndole: "Veña, rapaz, eu empezo a cantar, e logo vas ti", mientras un correligionario blande sonriente una fusta que promete castigos corporales y otras delicias para el escolar que se tropiece al recitar aquello de "do teu verdor cinguido / e de benignos astros". Mientras, los compañeros contemplan el espectáculo claramente acojonados, renegando uno de su padre soriano y funcionario de prisiones, destinado recientemente en la cárcel de Bonxe, y otro repasando en la memoria las frases magníficas de don Eduardo Pondal como se repasaba antes la lista de los reyes godos.
A mí me gustaría que los gallegos se supiesen su himno. Todos los gallegos. Es más, me encantaría que todos tuviesen interés por aprenderlo. Pero cuando aparece el fantasma del "por las buenas o por las malas", a mí se me encogen las tripas. ¿Cómo se pude convertir un himno en parte de un programa escolar? ¿Cree alguien de verdad que Pondal hubiese querido hacer de "Queixumes dos pinos" una forma de adoctrinamiento"?
Leer algunos de los posts que aparecen el "El progreso" me deja helada, preocupada y hasta triste. Hay quien propone que se elimine toda referencia al castellano. Alguien más, que la enseñanza cultural se reduzca al ámbito del gallego. No sé a dónde van. No sé a dónde quieren llevarnos. A dónde quieren llevar a una tierra que es tan mía como suya, mal que les pese.
"Os bos e xenerosos a nosa voz entenden, e con arroubo atenden o noso ronco son. Mais so os iñorantes, e féridos e duros, imbéciles e escuros, non nos entenden, non". Eso va para todos los miembros del fascio enxebre, que no quieren entender a quienes, como yo, defendemos el bilingüismo como forma de cultura y de vida.




